Se vive en la pobreza mental, todo lo tienes y todo te falta. Eres visto con ojos de repulsión.
No tienes un verdadero bienestar subjetivo.
Por donde pasas simplemente eres ignorado y prestas atención a lo banal.
Cuando no eres agradecido simplemente tu vida es una más del mundo, sin sentido y siempre en el mismo lugar.
Por eso te invito a que agradezcas a Dios, a tus seres queridos, a la vida, a tus amigos y a quienes piensan distinto a ti porque tarde o temprano, no se sabe cuándo, esas personas te darán una enseñanza de vida. En virtud de esto presta atención a las siguientes afirmaciones:
Soy agradecido porque estoy vivo y estando vivo puedo amar, soñar reír y disfrutar.
Ante el mundo agradezco lo grandioso que soy.
Soy agradecido porque tengo la familia más especial del mundo.
